LONDRES — El Liverpool atraviesa su momento más complicado desde la llegada de Arne Slot al banquillo. El equipo cayó 2-1 frente al Chelsea en Stamford Bridge con un gol en el minuto 95, y sumó su tercera derrota consecutiva tras los tropiezos ante Crystal Palace y Galatasaray. Una racha inédita que ha encendido las alarmas entre la afición “Red”, acostumbrada a la solidez y contundencia del club en los últimos años.
El encuentro comenzó con un ritmo intenso. Chelsea impuso condiciones desde el arranque y logró adelantarse gracias a un potente disparo de Moisés Caicedo que sorprendió al arquero Kelleher. Liverpool respondió con carácter en la segunda mitad: Cody Gakpo marcó el empate y dio la sensación de que los visitantes podían darle la vuelta al resultado. Sin embargo, la historia volvió a repetirse: en tiempo añadido, un error defensivo y la rapidez del joven brasileño Estêvão terminaron por sentenciar el encuentro.
Para Arne Slot, el balance es claro: “Stamford Bridge siempre es un estadio difícil. Estuvimos muy cerca de lograr un buen resultado. Son márgenes muy pequeños, como ya nos pasó ante Galatasaray o Crystal Palace”, explicó el técnico neerlandés, quien no ocultó su frustración por perder nuevamente en los últimos minutos. “Después del empate pensé que el segundo gol era cuestión de tiempo. Pero nuestra toma de decisiones no fue la mejor. En los últimos 15 minutos el juego fue de ida y vuelta, y ellos aprovecharon una de sus llegadas.”
Los números confirman el mal momento: Liverpool se convirtió en apenas el quinto equipo en la historia de la Premier League que pierde varios partidos en una misma semana por goles recibidos en tiempo de compensación. Una estadística dolorosa para un club que solía ser sinónimo de intensidad y resiliencia. Además, el resultado deja a los Reds fuera del liderato, cayendo al segundo puesto de la tabla, con un rendimiento defensivo que preocupa más con cada jornada.
Crisis latente o momento de transición
Más allá del marcador, Slot reconoció que la fatiga mental y la falta de precisión están pesando sobre su plantilla. “Tuvimos llegadas con Robertson dentro del área, pero no controlamos la pelota. Son pequeños detalles que definen los partidos”, señaló el entrenador. La sensación general es que Liverpool está compitiendo bien, pero los errores puntuales en los instantes finales han cambiado lo que pudieron ser tres empates por tres derrotas consecutivas.
Otro tema que preocupa es la situación física de Ibrahima Konaté, quien salió cojeando en la segunda mitad. Slot reveló que el defensor sintió una molestia en el cuádriceps y que prefirió sustituirlo por precaución: “Cuando un jugador dice que siente algo en el muslo, todos mis sentidos se activan. No vale la pena arriesgar una lesión mayor”, explicó. El técnico también admitió que planeaba de antemano un cambio en esa posición para generar más salida con balón desde la defensa.
A pesar de la frustración, Slot trató de mantener la calma. Recordó que Stamford Bridge siempre ha sido un escenario difícil para Liverpool y que el rendimiento general del equipo no ha estado lejos de lo esperado. Sin embargo, insistió en que deben mejorar en los momentos de cierre: “Hemos perdido puntos en el último minuto tres veces seguidas. No podemos permitir que eso se convierta en costumbre.”
El calendario no le dará respiro a los Reds. En los próximos días deberán recomponer el rumbo en la Premier League y afrontar compromisos europeos clave. La misión será recuperar confianza, solidez y contundencia en el área rival. Si bien Slot ha demostrado liderazgo y autocrítica, su proyecto necesita resultados urgentes para evitar que esta mala racha se transforme en una crisis prolongada.

