La selección mexicana Sub-20 empató 2-2 frente a España en un duelo cargado de emociones y decisiones polémicas en la Copa Mundial Sub-20. El encuentro estuvo marcado por la intervención de la tarjeta verde, herramienta que volvió a ser protagonista al revisar tres jugadas decisivas que condicionaron el resultado.
México inició con intensidad y encontró en Gilberto Mora a su hombre clave. El delantero mexicano abrió el marcador en la primera mitad con un remate preciso que le dio confianza al equipo. España respondió con buen manejo de balón y, tras varios intentos, Iker Bravo consiguió el tanto del empate parcial al minuto 80 desde el punto de penalti, tras una de las jugadas revisadas por la tarjeta verde.
La polémica comenzó en el primer tiempo, cuando el árbitro señaló un desplazamiento dentro del área de Pachuca, defensor mexicano. Tras la revisión, la tarjeta verde corrigió la decisión y anuló el penal, evitando lo que pudo ser un duro golpe temprano para el Tri. En la segunda acción discutida, México reclamó una mano en el área rival, pero la revisión determinó que no existía infracción y no se concedió el penal a favor. Finalmente, en la tercera jugada, un contacto dentro del área mexicana fue ratificado como penal para España, acción que transformó Bravo en el 2-1.
Mora salva al Tri con un cierre heroico
Cuando parecía que México se iba con las manos vacías, apareció nuevamente Gilberto Mora. Al minuto 87, el atacante aprovechó un balón suelto en el área y definió con sangre fría para firmar su doblete y el empate definitivo. Su actuación volvió a demostrar que es uno de los jugadores más importantes de la plantilla mexicana en este torneo.
Con este resultado, México se mantiene con vida en el grupo y refuerza su esperanza de clasificación. Mora, que ya 2 goles en el certamen, se está consolidando como el referente ofensivo del equipo, no solo por sus goles, sino también por su liderazgo en los momentos de mayor presión.
La tarjeta verde volvió a estar en el centro del debate. Si bien en una ocasión corrigió un error que perjudicaba a México, también dejó dudas en la acción donde no se marcó un penal a favor del Tri. La tercera intervención, que terminó en gol de España, generó molestia en parte de la afición, aunque finalmente el equipo supo responder en el marcador.
El empate 2-2 dejó sensaciones encontradas: por un lado, la frustración por las decisiones arbitrales; por otro, la satisfacción de contar con un jugador como Gilberto Mora, capaz de sostener al equipo en los momentos más complicados. México demostró carácter y capacidad de reacción, aunque deberá corregir en defensa para no depender siempre de las individualidades.
En un partido donde la polémica se robó reflectores, Gilberto Mora logró brillar con su doblete y confirmó que es la gran esperanza ofensiva del Tri en este Mundial.

