Una tremenda metida de pata de los árbitros le echó a perder a Neymar su última oportunidad para llenarle el ojo al técnico Carlo Ancelotti, luego de que lo sacaron de la cancha por error el domingo en la golpiza que Coritiba le acomodó a Santos por 3-0. El crack de 34 años se puso furioso con los jueces cuando vio que el tablero electrónico traía su número y no el del defensa Gonzalo Escobar, quien era el que de verdad tenía que salir.
La confusión se armó al minuto 65, justo cuando atendían al delantero en la orilla de la cancha por un tirón en la pantorrilla. El cuarto árbitro levantó el número 10 de Neymar para meter al canterano Robinho Junior, haciendo un cambio definitivo que ya no se podía echar para atrás según el reglamento.
Neymar intentó meterse a la mala al terreno de juego y el árbitro central le pintó la tarjeta amarilla por desacato. Volado de los cables, el goleador histórico de la selección brasileña le quitó el papel del cambio al asistente para ponerlo frente a las cámaras de la tele. El documento dejaba claro que el elegido para salir era Escobar y no la estrella del Peixe.
Después del osote de los árbitros, Neymar le aventó el gafete de capitán a Escobar y se fue directo a las regaderas. En sus redes sociales, la directiva del Santos calificó la regada del cuerpo arbitral como una falla inexplicable que les arruinó por completo el partido.
Este error se armó en el peor momento para Neymar, quien renovó contrato con Santos hasta finales de 2026 para jugar su último Mundial. Ancelotti dará este lunes la lista definitiva para el torneo de Norteamérica, donde Brasil arranca contra Marruecos el 13 de junio. Aunque el 10 no juega con su selección desde 2023 por las malditas lesiones, todavía mantiene la esperanza de subirse al barco de último minuto.

