Chivas llega al Clásico Nacional contra el América como superlíder del Clausura 2026, una posición que no ocupaban desde el Clausura 2015. En aquel enfrentamiento, el Rebaño y las Águilas se vieron las caras con Guadalajara al mando de la tabla general, algo que vuelve a ocurrir después de más de una década.
En aquella edición de 2015, el equipo tapatío dominaba la competencia al llegar al enfrentamiento directo con el América por encima en la clasificación. El partido terminó empate 1-1, con gol de Aldo de Nigris para Chivas y tanto de Paul Aguilar para el América desde fuera del área.
Desde ese Clásico de 2015, el Rebaño no había conseguido volver a colocarse por encima del América en la tabla antes de un duelo del máximo rival, algo que ahora ocurre tras un inicio dominante del Clausura 2026. Chivas arrancó el torneo con paso perfecto, manteniendo la cima de la clasificación y generando expectativa entre su afición por romper malas rachas recientes frente a su acérrimo rival.
La historia posterior a ese Clausura 2015 fue muy distinta. Chivas no pudo sostener el liderato y terminó cayendo al quinto puesto general, mientras América recuperó terreno para colocarse como sublíder antes de la liguilla. En la fase final, el Rebaño avanzó hasta semifinales, donde fue eliminado por el eventual campeón Santos Laguna.
¿Qué significa este regreso al liderato?
Que Chivas llegue nuevamente como superlíder al Clásico Nacional encendió la ilusión de su afición. La estadística histórica dice que el equipo rojiblanco no conoce la derrota en clásicos donde llega como superlíder, un antecedente alentador para este duelo contra el América.
Además, más allá de la tabla, este momento simboliza una oportunidad para que el Rebaño reafirme su crecimiento en el torneo, ponga fin a décadas de dominio del rival capitalino y cambie la narrativa reciente del clásico más seguido en el fútbol mexicano.

