La jornada en Quintana quedó para la historia del futbol puertorriqueño. Por primera vez, las dos categorías de Puerto Rico Surf, masculina y femenina, aseguraron su lugar en la final tras dos semifinales cargadas de intensidad, carácter y goles decisivos. El club firma así una temporada que ya puede considerarse inolvidable, más allá de lo que ocurra en el último partido.
En la rama masculina, el choque entre Puerto Rico Surf y Ponce fue un auténtico duelo de alto voltaje. El líder de la tabla pegó primero muy temprano, cuando Ponce abrió el marcador al minuto 5 y confirmó por qué había dominado la fase regular. Lejos de hundirse, Puerto Rico Surf reaccionó con oficio y mantuvo el ritmo en un partido muy físico desde los primeros instantes.
La respuesta llegó apenas 13 minutos más tarde. Kevin Hernández aprovechó una oportunidad en el frente de ataque para igualar el marcador y devolverle vida a Puerto Rico Surf, que no dejó de creer pese al golpe inicial. A partir de ahí, el encuentro se convirtió en un intercambio de intensidad, con ambos equipos buscando el arco rival y sin especular.
El punto de quiebre tuvo nombre y apellido. Dereck Hernández entró de cambio y solo necesitó dos minutos sobre el césped para firmar un golazo, con un disparo de tres dedos desde fuera del área que dejó sin reacción al arquero. El atacante terminó el encuentro con una efectividad perfecta de cara al arco, transformando en gol la única ocasión clara que tuvo.
Surf resiste con diez y completa la hazaña con la rama femenina
En el tiempo extra, el partido tomó un giro todavía más dramático. Puerto Rico Surf se quedó con un jugador menos, obligado a resistir el empuje de un Ponce herido en su orgullo y decidido a justificar su condición de líder de la temporada. Sin embargo, la zaga azul se mantuvo firme, defendió cada balón como si fuera el último y aguantó hasta el silbatazo final para sellar el pase a la final.
Si la semifinal masculina fue intensa, la versión femenina no se quedó atrás. El duelo entre Fraigcomar y Puerto Rico Surf se jugó con máxima concentración, pocas concesiones y mucha fricción en la mitad de la cancha. En ese escenario cerrado, cada detalle y cada ejecución a balón parado adquirieron un peso determinante.
La figura absoluta del encuentro fue Sofía Rivera, protagonista de una actuación completísima. La atacante firmó dos golazos, primero al culminar una jugada preparada y luego con un tiro libre casi desde media cancha que se coló de forma espectacular, un impacto que cambió el ánimo de todo el equipo. Del otro lado, Polizzi mantuvo con vida a Fraigcomar con un tanto y múltiples intentos al arco, aunque no alcanzó para forzar la reacción definitiva.
Sofía no solo destacó en ataque, también fue clave en la fase defensiva. Sumó varios despejes en minutos de máxima presión, ayudando a Puerto Rico Surf a cerrar el partido y proteger la ventaja en el tramo final. Esa combinación de sacrificio y calidad explica por qué el equipo femenino avanzó a la final mostrando solidez en ambos lados del balón y conectando con una afición que ya sueña con el título.

