Christian Pulisic volvió a aparecer en una noche grande. El estadounidense marcó el gol que definió el Derby della Madonnina y llevó al Milan a un triunfo clave de 1-0 sobre el Inter en San Siro. El ’11’ vive su etapa más sólida en Europa y llega al año mundialista con un nivel que ilusiona a Estados Unidos.
Su confianza, su agresividad en el último tercio y su consistencia en partidos decisivos lo han convertido en una pieza vital del Milan y en uno de los futbolistas estadounidenses más determinantes en el fútbol europeo.
El Milan sostuvo la ventaja gracias a Mike Maignan, quien detuvo un penalti clave a Çalhanoglu al 74’. Esa atajada mantuvo el partido bajo control y le permitió a Pulisic convertirse en el protagonista total del Derby. El triunfo dejó a los rossoneri como sublíderes de la Serie A con 25 puntos.
Mientras tanto, el Inter intentó reaccionar con cambios ofensivos, pero nunca encontró claridad. El equipo de Inzaghi quedó rezagado en la pelea por los primeros lugares y se fue del Derby con más dudas que respuestas.
Pulisic atraviesa su mejor etapa en Europa
Pulisic suma goles, asistencias y actuaciones decisivas. Su influencia aumenta en cada jornada y su rol dentro del Milan crece a nivel táctico y emocional. La afición rossonera reconoce su peso específico y el técnico confía plenamente en su explosividad por banda.
Este nivel llega en el momento ideal para Estados Unidos. El Mundial 2026 se acerca y Pulisic se perfila para llegar en plena forma, con liderazgo, ritmo de juego y experiencia en escenarios de máxima tensión.
El Derby dejó una conclusión clara: Pulisic está preparado para competir al más alto nivel y su impacto puede marcar el rumbo del Milan y de la selección estadounidense cuando llegue la cita mundialista.

