Cesc Fàbregas no ocultó su molestia después de la expulsión de Álvaro Morata en los minutos finales del partido entre el Como y la Fiorentina. El delantero español vio dos tarjetas amarillas casi consecutivas en el minuto 87, la segunda tras empujar a un defensor rival en medio de una discusión.
El técnico consideró que la reacción de su jugador perjudicó al equipo en un momento decisivo. Fàbregas pidió mayor madurez y autocontrol en situaciones de provocación, especialmente tratándose de un futbolista con amplia experiencia internacional.
Morata dejó al equipo en inferioridad numérica tras un encuentro tenso y físico. La acción final reflejó un partido cargado de intensidad, donde las emociones terminaron por jugar en contra del delantero madrileño.
“La provocación es parte del fútbol. Quien no la tolera, que se dedique a otra cosa. Es un jugador experimentado, espero más de él”, afirmó el entrenador. Fàbregas remarcó que la línea entre ganar y perder es muy fina y que no acepta excusas cuando el equipo pierde concentración.
Fàbregas exige otra actitud antes de enfrentar a Milan y Juventus
El entrenador también analizó el rendimiento colectivo y señaló errores desde el inicio del partido. “Tuvimos una actitud equivocada. Debemos entrar con otra energía, enviar un mensaje desde el principio y atacar con mayor determinación”, explicó.
Fàbregas no quedó conforme con la primera mitad y calificó la segunda parte como muy complicada para su equipo. Ahora, el Como deberá enfocarse en sus próximos compromisos ante Milan en San Siro y Juventus en Turín, dos desafíos que exigirán máxima concentración y disciplina.

