Raúl Jiménez atraviesa uno de los capítulos más complicados de su carrera en Europa. El delantero mexicano y su equipo, el Fulham, se encuentran a solo un punto de la zona de descenso tras caer 2-0 ante el Everton en el Hulk Dickinson Stadium.
Jiménez fue titular, pero volvió a irse sin marcar. Disputó 57 minutos y apenas generó peligro: solo un tiro a puerta, cinco pases completados y dos fueras de lugar. A pesar de su esfuerzo físico, el mexicano no ha logrado reencontrarse con el nivel que lo llevó a ser uno de los goleadores más temidos en la Premier League durante su etapa en Wolverhampton.
En este tramo de la temporada, Fulham necesita goles, pero su delantero estrella sigue sin responder. Jiménez ha sido titular en los últimos encuentros, aunque su aporte ofensivo ha disminuido notablemente. La falta de conexión con sus compañeros, sumada a la poca generación de juego del equipo, ha dejado al mexicano aislado en el frente de ataque.
El mexicano sabe lo que está en juego. De consumarse el descenso, sería el primero en su carrera en el futbol europeo, un golpe duro para alguien que, años atrás, era símbolo de consistencia y talento en la Premier.
Fulham, en caída libre y con la urgencia de reaccionar
Con apenas 11 puntos tras 11 jornadas, el Fulham se encuentra en la posición 15 de la tabla, apenas un punto por encima del Nottingham Forest, que marca el límite del descenso. Si el conjunto londinense no logra enderezar el rumbo, podría firmar su regreso al Championship apenas dos años después de su ascenso.
Jiménez, que llegó con la misión de aportar experiencia y liderazgo al ataque, se enfrenta al reto más grande desde su regreso tras la fractura de cráneo sufrida en 2020. Su futuro y el del Fulham están más entrelazados que nunca. Si el mexicano logra reencontrarse con el gol, el equipo puede salvarse; si no, su nombre podría quedar ligado a una de las caídas más dolorosas de su carrera.
La Premier League no espera, y el tiempo se agota. Jiménez tiene la oportunidad de demostrar, una vez más, que su historia en Inglaterra aún no está escrita del todo.

