El nombre de Ronaldo Cisneros vuelve a resonar con fuerza en el futbol de la región, aunque lejos de los reflectores tradicionales de la Liga MX. El delantero mexicano, formado en Santos Laguna y con pasado en Chivas, atraviesa el mejor momento de su carrera tras firmar una temporada histórica con la Liga Deportiva Alajuelense, donde se convirtió en figura y campeón.
Después de años marcados por la irregularidad y la falta de continuidad en México, Cisneros tomó una decisión que hoy redefine su trayectoria profesional. Cansado de los constantes cambios de rol y de no consolidarse como titular, el atacante optó por buscar estabilidad competitiva fuera del país, una apuesta que terminó siendo determinante para su resurgimiento.
El paso del delantero por la MLS fue breve y sin el impacto esperado, lo que lo llevó a replantear su camino. Su regreso al Guadalajara no trajo el protagonismo deseado y posteriormente quedó fuera de planes tanto en el Rebaño Sagrado como en Querétaro, un escenario que lo empujó a mirar hacia Centroamérica en busca de una nueva oportunidad.
La llegada a Costa Rica marcó un punto de quiebre. En Alajuelense, Cisneros encontró un entorno competitivo, confianza plena del cuerpo técnico y un sistema que potenció sus virtudes como delantero de área, movilidad constante y lectura precisa de los espacios ofensivos.
Un cierre de temporada que redefinió su carrera
El impacto de Ronaldo Cisneros fue inmediato y decisivo en los momentos más exigentes del calendario. En la Gran Final del torneo local, el mexicano fue pieza clave para que Alajuelense superara a su acérrimo rival, el Deportivo Saprissa, con un marcador global de 5-3, resultado que selló el título de liga.
Lejos de pasar desapercibido, Cisneros se hizo presente en el marcador durante el partido definitivo, confirmando su influencia en el esquema ofensivo del equipo. Su aporte no solo fue numérico, sino también emocional, asumiendo liderazgo en un plantel que respondió en los momentos de máxima presión.
La temporada 2025-2026 quedará registrada como una de las más exitosas para el atacante mexicano. Cisneros cerró el curso con siete goles y dos asistencias, cifras que lo colocaron como el segundo mejor anotador del futbol costarricense y como uno de los jugadores más determinantes del campeonato.
Ese rendimiento fue clave para que Alajuelense consiguiera un doblete histórico al levantar tanto el título de liga como la Copa Centroamericana, un logro que elevó el valor deportivo del club y que reposicionó a Cisneros en el radar del futbol regional. Hoy, el delantero mexicano demuestra que, lejos de casa, encontró el escenario ideal para consolidarse como referente ofensivo y reivindicar una carrera que parecía estancada.

