Rodrigo De Paul soltó una declaración que recorrió el mundo. El mediocampista del Inter Miami afirmó en entrevista con beIN SPORTS USA que considera más complicado ganar la MLS que levantar la UEFA Champions League. La frase cruzó fronteras y dividió opiniones entre Europa y América.
El campeón del mundo en Qatar 2022 explicó que su postura no gira en torno al prestigio histórico, sino a la exigencia del formato competitivo. De Paul rompió con la jerarquía tradicional que coloca a la Champions como el máximo reto a nivel de clubes.
El argentino centró su argumento en la estructura de la MLS. Señaló que la liga estadounidense combina una temporada regular extensa con viajes largos, cambios de clima y superficie, además de unos playoffs donde un solo error elimina todo el trabajo previo.
Según De Paul, en la Champions existen favoritos claros y eliminatorias a doble partido que permiten corregir tras un tropiezo. En la MLS, el sistema de tope salarial, el draft y los mecanismos de paridad obligan a competir en condiciones más equilibradas.
Formato, imprevisibilidad y dificultad real
De Paul insistió en que la imprevisibilidad convierte a la MLS en un torneo de supervivencia. Cada estadio representa un reto distinto y el margen de error se reduce al mínimo en la fase final.
La comparación abrió una discusión incómoda en el futbol internacional. Muchos defienden el peso histórico y la calidad de la Champions, mientras otros reconocen que la MLS ha elevado su nivel y exige constancia absoluta para conquistar el título.
Con su postura, De Paul puso sobre la mesa un tema que confronta tradición, formato y percepción del futbol moderno.

