La Selección Mexicana de fútbol evalúa la posibilidad de llevar hasta cuatro jugadores naturalizados en su lista para la Copa del Mundo 2026, un hecho histórico para el Tri si se confirma en la lista definitiva del entrenador Javier Aguirre.
Los nombres que suenan con fuerza entre los potenciales naturalizados son Germán Berterame, Álvaro Fidalgo, Julián Quiñones y Santiago Giménez, futbolistas que han mostrado buen nivel en sus clubes y podrían reforzar la ofensiva y mediocampo del equipo nacional.
Fidalgo, mediocampista español nacionalizado mexicano recientemente y transferido al Real Betis, ya tiene su “one-time switch” aprobado por FIFA, lo que lo hace elegible para ser convocado y jugar para México en el Mundial.
Berterame, delantero con experiencia en la MLS y regularidad con Inter Miami, también aparece como uno de los candidatos más firmes para ser uno de los naturalizados que acompañen al Tricolor en junio-julio de 2026.
¿Quiénes son los naturalizados y cómo impactan al Tri?
Julián Quiñones, nacido en Colombia y con trayectoria en el fútbol mexicano desde hace años, también está en la órbita para integrar a México, junto con Santiago Giménez, quien aportó goles importantes y se consolidó como figura ofensiva en Europa.
Naturalizar jugadores es un proceso que requiere cumplir requisitos de la FIFA, incluyendo periodos de residencia y trámites de cambio de federación, como ya ocurrió con Fidalgo.
Este posible récord de cuatro naturalizados en una sola lista mundialista abre un debate entre aficionados y expertos, algunos a favor por la calidad que pueden aportar y otros en contra por preferir talentos formados en México.
En la historia del Tri, pocos jugadores naturalizados participaron en Copas del Mundo, siendo Rogelio Funes Mori uno de los casos más recientes en Qatar 2022; pero nunca antes se llegó a un número tan alto como el que se plantea hoy.

