Atlanta United anunció el regreso de Gerardo «Tata» Martino con un vínculo vigente hasta el cierre de 2027. El director técnico argentino regresa al equipo que condujo a la victoria de la MLS Cup en 2018 y a un inicio de expansión ejemplar. Reportará a Chris Henderson con la misión de devolver al equipo a la élite competitiva.
Arthur Blank celebró el nombramiento y remarcó que el objetivo es construir una base ganadora para el futuro. La directiva subrayó que no se trata de revivir recuerdos, sino de elevar estándares en una liga más exigente. La apuesta combina liderazgo probado y claridad de proyecto.
La primera etapa del técnico dejó números top en solo dos campañas. Atlanta sumó 124 puntos, marcó 140 goles y registró un diferencial de más 56, además de superar 70 tantos en temporadas consecutivas. Martino fue Entrenador del Año en 2018 y consolidó una identidad agresiva y atractiva.
El coach agradeció la confianza y aclaró que este es un desafío distinto al inicial. Dijo que la meta es formar un equipo que haga sentir orgullosa a la afición cada fin de semana en el Mercedes-Benz Stadium. Señaló colaboración plena con jugadores y staff para acelerar la construcción.
Hoja de vida con títulos recientes y aprendizaje en tres continentes
El argentino llega tras un ciclo ganador en Inter Miami. Logró la Leagues Cup 2023 y el Supporters Shield 2024 con récord de 74 puntos y 79 goles, además de un giro notable desde la parte baja de la tabla. Demostró manejo de vestuario y adaptación al calendario MLS.
Su trayectoria de clubes incluye hitos en Newell’s y Barcelona. Con el club rosarino pasó de pelear descensos a ser campeón local y semifinalista de la Libertadores 2013. En España ganó la Supercopa, terminó segundo en Liga y alcanzó cuartos de Champions con cien goles y un diferencial de más 67.
En selecciones dirigió a Paraguay, Argentina y México con registros sólidos. Condujo a Paraguay a cuartos del Mundial 2010 y a la final de la Copa América 2011. Con Argentina recuperó el número uno del ranking FIFA y con México ganó la Copa Oro 2019 y clasificó al Mundial 2022.
El encaje deportivo en Atlanta apunta a una identidad reconocible basada en presión tras pérdida, amplitud por bandas y ataques verticales. El corto plazo exige evaluar el plantel, definir roles, optimizar cupos y maximizar el tope salarial. Se calculará el éxito en términos de puntos, diferencia de goles, solidez en casa y profundidad en los playoffs.

