La tensión volvió a instalarse en el Real Madrid tras encadenar dos derrotas consecutivas y llegar a un punto de inflexión en LaLiga, donde cada tropiezo tiene efecto inmediato en la clasificación y en el clima interno. En ese contexto, el futuro de Xabi Alonso se colocó en el centro del debate público antes de la visita a Mendizorroza para enfrentar al Deportivo Alavés, un partido que, por el momento, se vive como una prueba de carácter y de resultados.
Alonso afrontó la previa con un discurso de serenidad, aunque sin ocultar la exigencia del cargo ni el ruido que rodea al equipo cuando no gana. “Llevo muchos años en el fútbol y no me sorprende nada de lo que pueda suceder. Son cosas normales” – Xabi Alonso. El técnico dejó claro que está preparado para cualquier escenario, pero insistió en que su foco está puesto en revertir la dinámica.
El entrenador también remarcó que, en situaciones como esta, el banquillo debe asumir responsabilidades sin caer en dramatismos. “Estas cosas han sucedido y pasarán en un futuro, hay que afrontarlas con la responsabilidad del cargo, de lo que representamos y desde ahí trabajar para revertir la situación. No es algo que me sorprenda demasiado” – Xabi Alonso. El mensaje apuntó a sostener el proyecto desde el trabajo diario y no desde la especulación sobre decisiones de la directiva.
En paralelo, Alonso respondió a versiones sobre una supuesta mala relación con el plantel, uno de los rumores más repetidos cuando un gigante entra en crisis. “En el vestuario tenemos comunicación todos los días, trabajamos juntos en momentos buenos y en los no tan buenos” – Xabi Alonso. Su postura fue que el grupo mantiene unidad y que el proceso se mide mejor con el tiempo, sobre todo cuando se logra corregir el rumbo.
La enfermería y las sanciones condicionan el plan de partido
El desafío en Vitoria llega con la plantilla golpeada por ausencias que limitan ajustes y obligan a improvisar roles, especialmente en defensa. El club arrastra bajas por lesión como Dani Carvajal, Trent Alexander-Arnold, David Alaba, Éder Militão, Ferland Mendy y Eduardo Camavinga, además de suspensiones que dejan fuera a Fran García, Álvaro Carreras y Endrick, un paquete que estrecha alternativas en ambos costados. En un equipo que construye mucho desde sus laterales, esa carencia cambia la manera de atacar y también de defender transiciones.
Aun así, Alonso sostuvo que el Madrid tiene recursos para competir, más allá de la lista de ausencias. “A pesar de las bajas, tenemos fortalezas suficientes y equipo suficiente. Saldrán once jugadores del Real Madrid al campo a darlo todo” – Xabi Alonso. El entrenador apuntó a la actitud como un factor no negociable, en un escenario donde el margen de error se reduce y el rival suele crecer por el entorno.
El técnico también introdujo una lectura de tendencia sobre el futbol español, al señalar que esta temporada se han visto menos destituciones que en otros años. “Han sido cesados dos entrenadores a estas alturas. Si tiras de estadística, en el pasado ha habido muchos más ceses a estas alturas” – Xabi Alonso. La observación conecta con un contexto de mayor paciencia institucional en algunos clubes, aunque en el Madrid esa paciencia históricamente es limitada cuando los resultados y el juego no acompañan.
El partido ante Alavés aparece entonces como un examen doble para el proyecto, porque implica ganar y también convencer, sobre todo en la forma. Con un vestuario exigente, una agenda cargada y un entorno que amplifica cualquier señal de fragilidad, Alonso intenta sostener su idea mientras gestiona el ruido de un posible ultimátum. En el Real Madrid, la normalidad rara vez es tranquila, y el entrenador lo resumió con la frase que marcó la previa: “No me sorprende nada” – Xabi Alonso.

