Argelia aseguró su boleto a los octavos de final tras vencer por la mínima a Burkina Faso en un duelo intenso y cargado de tensión. El conjunto dirigido por Vladimir Petkovic tomó la iniciativa desde el arranque y encontró recompensa gracias a la jerarquía de Riyad Mahrez y Luca Zidane..
El encuentro exigió concentración total durante los noventa minutos. Burkina Faso empujó con fuerza y buscó el empate hasta el final, pero Selección de Argelia sostuvo la ventaja con orden, carácter y una actuación clave bajo los tres palos.
El penal llegó tras una falta clara dentro del área que el árbitro sancionó sin dudar. Mahrez asumió la responsabilidad, definió con temple y desató el festejo de los Zorros del Desierto. Con el marcador a favor, Argelia administró tiempos y espacios sin renunciar al ataque.
Burkina Faso no bajó los brazos. El equipo africano generó peligro constante, apretó en el tramo final y obligó a Argelia a defender cada balón como si fuera el último. La presión aumentó, pero la ventaja nunca se movió.
Luca Zidane se adueña del arco argelino
El segundo tiempo convirtió a Luca Zidane en protagonista absoluto. El guardameta respondió con seguridad, corrigió errores iniciales y levantó un muro cuando más lo necesitó su selección. Sus atajadas sostuvieron el resultado en los momentos de mayor asedio.
Desde la grada, Zinedine Zidane siguió cada acción con atención y orgullo. El menor de los Zidane creció con el paso de los minutos, mostró reflejos y personalidad, y cerró una noche que marcó su consolidación internacional.
Burkina Faso tuvo el empate en el cierre, pero Zidane negó cada intento con colocación y lectura perfecta de las jugadas. Argelia celebró con alivio y convicción un triunfo trabajado que refuerza su candidatura en el torneo.
Con este resultado, Argelia avanza a octavos y confirma que combina talento, experiencia y un arquero en gran momento. El equipo ya piensa en el siguiente reto con la confianza de haber superado una prueba de carácter.

