En el contexto de la reciente salida de Xabi Alonso del Real Madrid, Zinedine Zidane compartió una profunda reflexión sobre su manera de gestionar el vestuario blanco. El técnico francés recordó cómo asumió el cargo en 2016, en un momento crítico, y cómo logró transformar la dinámica del equipo rumbo a una etapa histórica.
Zidane explicó que tomó al equipo tras la salida de Rafa Benítez, con problemas físicos y anímicos. “Llegamos en un punto crítico. El equipo no estaba bien físicamente y solo tuvimos que inculcarles la idea de que necesitaban trabajar en equipo”, afirmó.
Zidane detalló que su primera decisión fue reunirse con los líderes del plantel. “Me reuní con los cuatro capitanes y les dije qué quería de ellos. Cuando aceptaron trabajar, se acabó, llegó la alegría”, recordó. El francés subrayó que el trabajo físico y la motivación resultaron claves para reactivar al grupo.
“Trabajo y alegría. Los hicimos correr. El trabajo físico fue fundamental”, añadió el exjugador, quien consiguió devolverle al equipo la competitividad perdida.
El vestuario, la confianza y el camino al éxito
Para ilustrar el cambio, Zidane recordó cómo el equipo pasó de verse inferior ante grandes rivales a imponerse en los momentos decisivos. El francés destacó que ese proceso culminó con triunfos decisivos al cierre de la temporada, incluyendo la victoria ante el Barcelona en LaLiga y frente al Atlético en la UEFA Champions League.
“Les dije que si jugábamos contra el Atleti o el Barça perderíamos al 100%. Si trabajábamos juntos, entonces podríamos ganarles”, explicó, aludiendo a victorias clave ante Atlético de Madrid y Barcelona.
Zidane también reflexionó sobre la relación entrenador jugador en un club como el Real Madrid. “Estamos a disposición de los jugadores. Si no lo entiendes, no puedes durar en esta profesión. Tienes que demostrar que estás ahí para ellos”, señaló, remarcando que la confianza resulta esencial para que el vestuario compre una idea.
“Les inculcamos mucha confianza. Venían de una mala racha y necesitaban recuperarlo todo. Cuando un jugador está contento de entrenar y competir, es cuando puedes ganar tres Champions”, concluyó Zidane, resumiendo la filosofía que marcó una de las eras más exitosas en la historia del club.

