El Real Oviedo sigue luchando por alejarse de los últimos puestos de la tabla, pero el camino se complica por el rendimiento irregular de algunos jugadores. Uno de los casos más señalados es el del delantero uruguayo Federico Viñas, cuyo paso por el futbol español deja un contraste evidente entre producción ofensiva y disciplina.
El atacante llegó al conjunto asturiano con la expectativa de convertirse en una referencia en ataque. Sin embargo, su impacto quedó marcado más por las expulsiones que por los goles. Tras 18 partidos disputados en la presente temporada, Viñas ya suma tres tarjetas rojas, una cifra inusual para un delantero y que lo coloca cerca de un registro histórico en LaLiga.
En el episodio más reciente, Viñas logró marcar gol, pero su actuación terminó opacada tras recibir la segunda tarjeta amarilla y marcharse expulsado. Esa acción condicionó al equipo y le impidió al Oviedo sostener el resultado y pelear por la victoria.
Un registro disciplinario poco común en LaLiga
De las tres expulsiones que acumula el uruguayo, dos llegaron de forma directa y una por doble amonestación. Con ese número, Viñas quedó a solo una tarjeta roja de igualar el récord de más expulsiones en una misma temporada de LaLiga, marca que comparten Eduardo Berizzo y Alberto Lopo, quienes vieron cuatro rojas en la campaña 2003-04.
Desde el inicio del siglo XXI, ningún jugador superó esa cifra en una sola temporada. Viñas todavía tiene 20 partidos por delante, por lo que su comportamiento disciplinario quedará bajo la lupa durante el resto del campeonato.
Viñas enfrenta ahora un reto claro. Mantener el control disciplinario durante los partidos restantes de la temporada se vuelve clave para evitar un récord negativo y para ayudar al Real Oviedo a salir de una zona comprometida de la tabla.

