El Mundial Sub-20 de Chile 2025 arranca este sábado 27 de septiembre con la participación de 24 selecciones, entre ellas México, que buscará brillar con jóvenes talentos como Gilberto Mora y Elías Montiel. Sin embargo, más allá de la expectativa deportiva, la gran novedad del torneo será la introducción de la tarjeta verde, un recurso innovador que promete cambiar la dinámica del juego.
La FIFA decidió implementar esta herramienta como parte del Sistema de Revisión de Video (FVS, por sus siglas en inglés), con el objetivo de hacer más justas las decisiones arbitrales. El anuncio generó atención inmediata porque, a diferencia de las tarjetas amarilla o roja, esta no estará en manos de los árbitros.
Una apuesta por la justicia en el fútbol juvenil
La tarjeta verde no surge de la nada. El año pasado, la FIFA ya probó el sistema en el campeonato juvenil Blue Star de Zúrich, así como en el Mundial Femenino Sub-20 en Colombia. En ambos casos, los resultados convencieron a los organizadores de dar un paso más y llevarlo a un torneo oficial de gran visibilidad.
Con esta medida, los entrenadores se convierten en actores más activos en la búsqueda de justicia deportiva. Su capacidad para decidir cuándo usar el recurso añade un nuevo elemento táctico: un mal desafío podría desperdiciar una oportunidad clave, mientras que un acierto podría cambiar el rumbo de un partido.
La iniciativa también plantea un debate sobre el ritmo del juego. Si bien las pausas para revisar jugadas ya forman parte del fútbol moderno gracias al VAR, la tarjeta verde introduce la posibilidad de que las revisiones aumenten. La FIFA insiste en que los árbitros mantendrán el control final, pero los técnicos tendrán la herramienta para presionar una revisión en jugadas polémicas.
Para México y el resto de las selecciones participantes, la novedad representa un reto adicional en un torneo donde la concentración de los jóvenes talentos ya es máxima. La forma en que los entrenadores administren sus dos desafíos por partido podría ser decisiva en la búsqueda del título.
La tarjeta verde marca un nuevo experimento en la evolución del fútbol. Si la prueba en Chile resulta exitosa, no se descarta que el sistema se extienda a otras competiciones internacionales. Lo que comenzó como un ensayo en torneos juveniles ahora llega a la gran vitrina del Mundial Sub-20, y todo el mundo estará pendiente para evaluar si esta innovación llegó para quedarse.

