Matt Freese dejó Harvard antes de tiempo, pero su verdadera formación continúa bajo los tres palos. A sus 27 años, el guardameta de New York City FC ha aprendido a esperar su momento, forjando una carrera a base de paciencia, estudio y preparación constante. Tras pasar del Philadelphia Union al equipo neoyorquino en 2023, se consolidó como titular en la MLS y, este verano, alcanzó un nuevo nivel al defender la portería de la Selección de Estados Unidos en la Copa Oro de la Concacaf, torneo en el que fue pieza clave para alcanzar la final.
Ahora, su mirada está puesta en un reto mayor: convertirse en el portero titular de la USMNT en el Mundial de 2026, que se jugará en casa. Para muchos aficionados su ascenso fue inesperado, pero quienes lo rodean no se sorprenden. “Es un verdadero estudiante del juego, siempre comprometido con su oficio”, señaló Rob Vartughian, asistente técnico de NYCFC.
Freese se ganó reflectores en el duelo de cuartos de final ante Costa Rica, donde superó en penales al legendario Keylor Navas. Pero esa actuación fue producto de una rutina minuciosa: estudios de video dos días antes de cada partido, repasos adicionales en la jornada de juego y un enfoque mental que lo mantiene listo para cualquier escenario. “Mi meta es estar en el grupo de 2026, pero para eso debo enfocarme en lo diario y seguir creciendo”, explicó.
El exmundialista Tony Meola quedó impresionado por su actitud. “A los 27, pocos porteros reconocen que todavía tienen mucho que aprender. Él lo admite y busca mejorar”, comentó el exguardameta de Estados Unidos en 1990 y 1994.
La batalla por el arco de Estados Unidos
Si bien Freese ha demostrado capacidad y mentalidad, no tendrá un camino sencillo. La competencia por el puesto es intensa: Matt Turner, figura en el Mundial 2022, volvió a New England Revolution para mantener regularidad rumbo a 2026; Zack Steffen busca dejar atrás lesiones y recuperar protagonismo; Patrick Schulte con Columbus y Chris Brady de Chicago Fire también aparecen en el radar de la selección.
Más allá de los nombres, su método lo distingue. Según Vartughian, Freese analiza no solo penales, sino tendencias de todo el rival, se involucra en cada entrenamiento y nunca deja nada a la improvisación. “Es el primero en revisar grabaciones, en hacer preguntas, en buscar detalles. Es un profesional completo”, aseguró.
El escenario podría darle una oportunidad histórica: desde Tony Meola en 1994, ningún portero de la MLS ha iniciado un Mundial como titular con Estados Unidos. Aunque la mayoría de jugadores del plantel militan en Europa, voces como la de Meola insisten en que lo importante es elegir a los mejores, sin importar la liga.
Freese renovó recientemente con NYCFC hasta 2030, lo que le da estabilidad de club y la posibilidad de crecer con el proyecto de Etihad Park en 2027. Mientras tanto, sigue enfocado en sumar minutos, sostener un nivel alto y demostrar que puede ser el guardián del arco estadounidense en 2026.
El camino no será sencillo, pero su disciplina y confianza en el proceso lo mantienen en la pelea. Como dijo su entrenador: “Estás empezando a ver un tipo con la mentalidad de decir: ‘Esto es mío’”. Y Freese está decidido a demostrarlo.

