El fútbol de Norteamérica atraviesa una etapa de evolución con la Leagues Cup, torneo que desde hace algunos años reúne a la MLS y a la Liga MX en una competencia continental cada vez más mediática. La edición 2025 dejó claro el dominio estadounidense, con Seattle Sounders coronándose tras golear 3-0 al Inter Miami en la final. Sin embargo, el futuro inmediato del certamen podría traer una modificación clave: la implementación de visitas recíprocas, algo que cambiaría por completo el panorama para los equipos mexicanos.
Hasta ahora, el formato obligaba a los clubes de la Liga MX a disputar todos sus partidos en suelo estadounidense, mientras que los equipos de la MLS permanecían en casa, con las ventajas logísticas y deportivas que ello implica. El descontento entre aficionados y directivos mexicanos no se hizo esperar, ya que esta desigualdad ha sido uno de los factores que ha inclinado la balanza hacia el lado de la MLS. Basta recordar que en la fase inicial de 2025, los conjuntos de Estados Unidos sumaron 23 triunfos en tiempo regular, con goleadas sonadas como el 7-0 de Seattle sobre Cruz Azul o el 5-1 de Orlando City a Necaxa.
En entrevista con David Faitelson, Don Garber, comisionado de la MLS, reveló que junto a Mikel Arriola, presidente ejecutivo de la Liga MX, ya analizan la posibilidad de jugar partidos tanto en México como en Estados Unidos. “No estamos cerrados a nada”, aseguró Garber, dejando la puerta abierta a un formato que sería mucho más equitativo y atractivo para ambas ligas.
Localías alternadas: un impulso para México
La alternancia de sedes beneficiaría directamente a la Liga MX al reducir la fatiga por traslados y potenciar el apoyo de las aficiones locales. Imaginemos partidos de alto calibre como América frente a LAFC en el Estadio Azteca o Tigres recibiendo a Columbus Crew en el Volcán: escenarios que no solo equilibrarían la competencia, sino que además elevarían el espectáculo y la taquilla.
Expertos destacan que este cambio también incentivaría la inversión en infraestructura de los clubes mexicanos, acercando los estándares logísticos a los que ya maneja la MLS. Además, abriría una oportunidad para que el torneo sea verdaderamente binacional, ofreciendo a los aficionados de ambos países un espectáculo más justo y competitivo.
En el plano histórico, la Liga MX fue protagonista en las primeras ediciones, con títulos de Cruz Azul en 2019 y León en 2021, pero desde 2023 el dominio ha pasado al norte con campeonatos de Inter Miami y Columbus Crew. El desequilibrio geográfico y presupuestal ha alimentado debates sobre la superioridad de la MLS, pero la reciprocidad en las visitas podría nivelar la balanza.
La propuesta, aún en análisis, podría concretarse para 2026, ajustando calendarios y limitando fechas dobles en cada liga para reducir choques con las temporadas regulares. A nivel económico, significaría un aumento en ingresos por boletaje y derechos de transmisión en México, mientras que para los jugadores supondría menos desgaste por viajes y mayor visibilidad en ambos mercados, atrayendo la atención de scouts y patrocinadores.
Si el plan se materializa, la Leagues Cup dará un paso adelante no solo en términos de espectáculo, sino también en justicia deportiva, consolidando su papel como una de las competiciones más relevantes del verano futbolístico en el continente.

