El camino hacia la Copa del Mundo 2026 entra en su fase decisiva con el sorteo de la fase de grupos, programado para el 5 de diciembre en el Kennedy Center de Washington D. C. El torneo, que se disputará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá, será el primero con 48 selecciones y 104 partidos. Más que una ceremonia, el sorteo definirá gran parte del destino deportivo y comercial del campeonato.
Hasta ahora, 42 de las 48 plazas ya están aseguradas y solo restan seis boletos por repartirse. Potencias como Argentina, Francia, Inglaterra o Brasil ya tienen su lugar, al igual que varias selecciones que regresan tras años de ausencia, entre ellas Colombia, Noruega, Costa de Marfil o Sudáfrica. La foto final se completará en marzo, cuando se jueguen los repechajes de UEFA y el torneo intercontinental.
El sistema de cabezas de serie se basa en la clasificación mundial de FIFA publicada el 19 de noviembre. Las 48 selecciones, o sus marcadores de posición, se dividirán en cuatro bombos de 12 equipos, y cada grupo tendrá una selección de cada bombo. Los tres anfitriones, Estados Unidos, México y Canadá, estarán en el Bombo 1 y ya fueron preasignados a grupos para ajustar el calendario y las sedes.
Junto a los anfitriones, el Bombo 1 se completará con las nueve selecciones mejor ubicadas en el ranking, donde hoy aparecen nombres como España, Argentina, Francia, Portugal, Países Bajos, Bélgica y Alemania. El Bombo 2 reunirá a equipos de segunda línea alta, entre ellos Croacia, Marruecos, Colombia, Uruguay, Suiza, Japón y Senegal. En el Bombo 3 quedarán combinados emergentes como Panamá, Noruega, Egipto, Argelia, Escocia, Paraguay o Uzbekistán, mientras que el Bombo 4 mezclará selecciones de menor ranking con las que lleguen desde los repechajes.
Reglas del sorteo y condicionantes de confederación
La dinámica del sorteo seguirá un guion conocido: se comenzará por el Bombo 1, asignando a cada cabeza de serie a uno de los 12 grupos, de la A a la L, recordando que los anfitriones ya conocen fechas y sedes de sus partidos. Después se extraerán las bolas del Bombo 2, luego del 3 y por último del 4, siempre completando primero un bombo antes de pasar al siguiente. Cada grupo quedará conformado por cuatro equipos, uno de cada nivel, y de ese orden dependerán tanto los cruces de eliminación directa como las rutas de viaje por Norteamérica.
Habrá además restricciones geográficas. Equipos de la misma confederación no podrán coincidir en un mismo grupo, con la única excepción de Europa, que aportará 16 selecciones y necesariamente tendrá cuatro sectores con dos representantes de UEFA. Eso implica, por ejemplo, que no se verán grupos con dos potencias sudamericanas o con tres equipos de Concacaf, pero sí varios emparejamientos de alto voltaje entre europeos.
Los últimos cuatro cupos europeos se decidirán en los repechajes de UEFA, cuyas rutas quedaron definidas en cuatro caminos: A, B, C y D. Cada camino reúne a cuatro selecciones que disputarán una semifinal y una final a partido único entre el 26 y el 31 de marzo, con cruces como Italia vs. Irlanda del Norte, Gales vs. Bosnia y Herzegovina, Ucrania vs. Suecia, Polonia vs. Albania, además de llaves con Turquía, Rumanía, Eslovaquia, Kosovo, Dinamarca, Chequia y República de Irlanda. Los ganadores de cada ruta sellarán su boleto al Mundial y, salvo cambio de criterio, entrarán al Bombo 4 como marcadores de posición en el sorteo.
El resto de plazas pendientes se pondrá en juego en el torneo de repechaje intercontinental, que se disputará en marzo en Guadalajara y Monterrey. Allí se enfrentarán seis selecciones: República Democrática del Congo y Irak partirán como cabezas de serie en las finales de cada ruta, esperando a los ganadores de Nueva Caledonia vs. Jamaica y Bolivia vs. Surinam. Los dos vencedores de esas finales completarán la lista de 48 participantes y, más allá de partir desde el Bombo 4, podrían convertirse en las grandes sorpresas de un Mundial 2026 que se anuncia más global y abierto que nunca.

