El Borussia Dortmund vivió una jornada redonda en el Signal Iduna Park tras golear 4-1 al Athletic Club de Bilbao en la segunda fecha de la fase de grupos de la Champions League. El conjunto alemán, frente a más de 80 mil aficionados, mostró su poderío ofensivo y supo responder con madurez en los momentos más difíciles del encuentro.
Lo más destacado de la primera parte fue el gol de Daniel Svensson, quien se estrenó como goleador en la máxima competición europea. Al minuto 28, el joven atacante definió con serenidad tras un centro preciso de Karim Adeyemi, desatando la euforia local. Ese tanto permitió al Dortmund manejar el ritmo del partido, imponiendo presión alta y ataques veloces por las bandas, mientras el Athletic sufría la ausencia de Nico Williams, una baja sensible en la ofensiva rojiblanca.
El equipo vasco, pese a un inicio tímido, trató de responder con algunos acercamientos al área rival. Sin embargo, la defensa alemana se mantuvo firme, y la velocidad en el contragolpe de los locales fue una constante amenaza para los dirigidos por Ernesto Valverde. Con esa dinámica, el primer tiempo cerró con la sensación de que el Athletic necesitaba un golpe anímico para poder competir de tú a tú.
La segunda parte arrancó con un cambio de guion. El Athletic encontró aire fresco y al 61’, Gorka Guruzeta aprovechó un error entre los centrales Anton y Süle para empujar el balón a las redes, descontando y devolviendo tensión al duelo. Incluso, Robert Navarro rozó el empate con un gol que fue anulado por posición adelantada. Ese breve lapso encendió las alarmas en Dortmund, que debió reagruparse para frenar el impulso visitante.
Guirassy y Brandt sellan el triunfo en casa
Cuando parecía que el Athletic podía dar la sorpresa, apareció Serhou Guirassy en el minuto 82 para sentenciar. El delantero guineano, que regresaba de una lesión, sacó un disparo que se desvió en un defensa y terminó venciendo a Unai Simón. Ese tanto cortó de raíz cualquier opción de remontada rojiblanca y devolvió la tranquilidad al cuadro local.
Ya en el tiempo añadido, Julian Brandt puso la cereza al pastel con el cuarto gol, tras culminar una jugada colectiva de manual que exhibió el poderío ofensivo del Dortmund. Con ese cierre, la goleada quedó consumada y el conjunto alemán demostró que sigue siendo un rival de temer en Europa.
El Athletic, pese a sus esfuerzos, pagó caros los errores defensivos y la falta de contundencia en los momentos clave. Por su parte, el Dortmund sumó tres puntos vitales, confirmó su invicto en la temporada y dejó la sensación de que, cuando logra equilibrar ataque y defensa, es capaz de superar cualquier obstáculo en el camino continental.

