El fútbol sudamericano volvió a regalarnos un blooper que ya le dio la vuelta al mundo por lo insólito del asunto. Durante un encuentro de la Serie B ecuatoriana, el carrito de las asistencias médicas terminó atropellando a un futbolista en pleno terreno de juego.
El increíble osote ocurrió en el partido donde Portoviejo vencía por la mínima diferencia a la escuadra de Nacional. Corría el minuto 72 cuando los paramédicos ingresaron a toda prisa para auxiliar a un jugador que se encontraba tendido sobre el césped.
Tras subir al herido, el chofer del vehículo aceleró sin fijarse en las consecuencias y se llevó de corbata al mediocampista Edison Caicedo. El veterano de 36 años recibió un fuerte impacto que lo mandó directo al suelo ante la mirada atónita de los asistentes.
No pasó a mayores en el plano médico, pero encendió las alarmas y provocó una bronca monumental en la zona de las bancas. El director técnico del Portoviejo, Raúl Duarte, se puso de pocas pulgas y encaró con furia al descuidado conductor por su tremenda falta de cuidado.
Afortunadamente, Caicedo pudo levantarse tras el susto y reincorporarse al partido para amarrar los tres puntos con sus compañeros. El video de la imprudencia se volvió viral de inmediato en redes sociales, desatando burlas y críticas por la falta de profesionalismo.
Esta insólita escena se suma al folclor de las ligas latinoamericanas, donde a veces el peligro real no viene del rival, sino de los propios organizadores.

