Crystal Palace avanzó un paso clave en el mercado de invierno al alcanzar un acuerdo con Tottenham Hotspur por Brennan Johnson, un extremo que hoy encaja con la urgencia ofensiva del equipo de Oliver Glasner. La cifra ronda los 35 millones de libras, un monto que deja lista la parte entre clubes, pero todavía falta lo más importante, la decisión del propio futbolista antes de que el movimiento quede cerrado.
El contexto explica la prisa en Selhurst Park, donde el calendario se ha apretado por los compromisos domésticos y el reto europeo en la Conference League. A esa carga se suma la necesidad de profundidad en ataque ante la ausencia de piezas por selecciones, con el caso de Ismaïla Sarr como un factor que empuja a la directiva a buscar soluciones inmediatas para sostener el ritmo competitivo.
Del lado de Tottenham, la operación también responde a una reconfiguración de la plantilla bajo Thomas Frank, quien no ha utilizado a Johnson con la misma regularidad de la campaña pasada. El galés apenas ha sido titular en contadas ocasiones en la Premier League, en un equipo que hoy presume variantes por banda y donde el lugar a la derecha ha tenido dueño frecuente desde la llegada de Mohammed Kudus.
Esa pérdida de protagonismo contrasta con el peso que tuvo Johnson en el curso anterior, cuando terminó como el máximo goleador del club con 18 tantos en todas las competiciones. Su rendimiento incluyó un aporte decisivo en Europa, con goles importantes y el tanto que definió una final continental que terminó con una larga sequía de trofeos para los Spurs.
El efecto dominó del mercado de enero también aprieta a Tottenham y Bournemouth
La negociación no ocurre en un vacío, porque Crystal Palace no es el único interesado y el propio Johnson analiza opciones con calma. Bournemouth aparece como competidor serio y estaría listo para igualar cifras si se concreta la salida de una de sus figuras, mientras otros clubes de la liga han sondeado el panorama sin llegar todavía a un movimiento formal.
Para Tottenham, vender a Johnson por una cantidad cercana a la pactada tendría lectura histórica, ya que se perfila como una de las ventas más altas en su registro, solo por detrás de operaciones emblemáticas como las de Gareth Bale, Harry Kane y Kyle Walker. Esa estadística subraya un detalle del mercado moderno, incluso futbolistas que no entran en el plan a largo plazo pueden conservar valor si su producción reciente es tangible y su edad mantiene margen de reventa.
En el esquema actual, la competencia por minutos también se vio afectada por la situación física de Dejan Kulusevski, quien no juega desde mayo por una lesión de rodilla que requirió cirugía, aunque su rol suele oscilar entre banda y mediocampo. Con Kudus asentado y otras piezas disponibles, Frank ha rotado a Johnson en ambos costados, pero sin convertirlo en un fijo, una realidad que alimenta la idea de un cambio de aires en enero.
El recorrido de Johnson explica por qué despierta interés, porque se formó en la cantera de Nottingham Forest y fue parte del grupo que logró el ascenso a la máxima categoría en la temporada 2021 a 2022. Tottenham lo fichó en septiembre de 2023 por 47.5 millones de libras, una inversión que tuvo retorno en su evolución, con cinco goles y 11 asistencias en su primera campaña en el norte de Londres y una consolidación posterior que lo colocó como pieza de impacto.

