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Steve Clarke ignora ruido del Glasgow

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Escocia, a por el Mundial: Clarke ignora el “ruido” de Glasgow

Foto: @ChelseaFC - X

Escocia, a por el Mundial: Clarke ignora el “ruido” de Glasgow

Compartir hotel con una superestrella no ha movido un ápice el plan de Steve Clarke. El seleccionador de Escocia admitió entre risas que ni siquiera sabía que Katy Perry estaba alojada en el mismo establecimiento de Glasgow durante su “Lifetimes Tour”, y remarcó que toda su atención está en los dos clasificatorios mundialistas de esta semana. “He oído el nombre… quizá si suenan un par de canciones las reconozco, pero no podría decirles un título”, dijo el técnico de 62 años, decidido a evitar distracciones con el objetivo de regresar a un Mundial por primera vez desde 1998.

La coyuntura deportiva le mantiene concentrado: tras dos jornadas, Escocia suma cuatro puntos en un grupo de cuatro equipos —igualada con Dinamarca, la favorita— y encara una ventana crucial con Grecia este jueves y la vuelta ante Bielorrusia el domingo en Hampden Park. Clarke insiste en blindar el ambiente de trabajo y en reforzar las pautas del equipo: solidez sin balón, agresividad en la presión y más colmillo con la pelota.

El componente pop de la semana fue puro accidente. Perry actuó en Glasgow mientras la selección ultimaba su preparación, y el cruce de caminos alimentó la anécdota, pero ni el cuerpo técnico ni el vestuario lo convirtieron en tema: el foco, repiten, está en el césped. Clarke, exdefensa del Chelsea, zanjó cualquier lectura sobre “ruido externo” con una dosis de ironía generacional: no habría reconocido a la artista si se la cruzaba en el lobby y —añadió— ella tampoco le identificaría a él.

Con los pies en la tierra, el plan escocés apunta a repetir las virtudes recientes: líneas juntas, transiciones rápidas y eficacia en el área contraria. La asignatura pendiente está en la gestión de la posesión ante bloques medios y bajos: más claridad en el último pase y mejor ocupación de los carriles interiores para no depender solo del balón parado.

Récord en el banquillo: Clarke iguala a Craig Brown

El duelo ante Grecia trae, además, un hito personal: será el partido 71 de Clarke como seleccionador, cifra con la que iguala el récord histórico de Craig Brown, el último técnico que llevó a Escocia a un Mundial (Francia 98). El propio entrenador ha restado importancia al dato, priorizando la clasificación por encima de cualquier marca individual.

En lo futbolístico, el arranque dejó señales mixtas pero alentadoras: empate 0-0 afuera ante Dinamarca y un 2-0 frente a Bielorrusia, con una estructura reconocible y un bloque que sufre poco cuando defiende cerca de su área. La presión tras pérdida ha ganado metros, y la salida en corto luce más limpia cuando el doble pivote encuentra apoyos entre líneas.

La tabla invita a la prudencia: el margen es corto, Dinamarca impone jerarquía y Grecia ya demostró que puede incomodar, pero el botín de cuatro puntos sostiene la ambición de pelear por la plaza directa. Clarke ha repetido internamente que el salto depende de mejorar con balón: atraer para soltar, perfilar mejor la recepción de los interiores y finalizar las conducciones con centros o remates de mayor calidad.

Con el estadio empujando y el recuerdo del 98 como horizonte emocional, Escocia sabe que esta doble fecha puede marcar tendencia. Si confirma su solidez y afina la puntería, el sueño mundialista dejará de ser promesa para convertirse en objetivo tangible. Todo lo demás —incluida la convivencia fortuita con una estrella del pop— quedará como nota al pie de una semana que se mide en puntos, no en portadas.

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