Gregg Berhalter necesitó solo una temporada para cambiar la historia reciente del Chicago Fire. El exseleccionador de Estados Unidos guió al club de regreso a los Audi MLS Cup Playoffs 2025 tras vencer 5-3 al Inter Miami, cortando una racha de ocho años sin postemporada.
Cuando Berhalter llegó a Chicago en octubre de 2024, comenzó a redefinir la cultura del equipo. Reemplazó estructuras obsoletas y declaró que buscaba jugadores “resilientes, técnicos y con esfuerzo físico”. Esa filosofía pegó rápido en el vestuario y se reflejó en el ascenso gradual del Fire en la tabla.
Al inicio de la temporada, el equipo vivió altibajos, pero Berhalter supo mantener el rumbo. En plena batalla por un cupo, reconoció que estaban en un “dogfight” por asegurar su lugar en los Playoffs. Su planteamiento táctico, su insistencia en mantener presión alta y su disciplina para recuperar la intensidad les permitieron despegar en momentos clave.
La racha definitiva fue obra del cambio mental y estructura competitiva que el técnico impuso. Chicago ganó siete de los últimos diez partidos, suficiente para asegurar al menos el Wild Card. Berhalter enfatizó que el objetivo era “rendir bien en los últimos dos partidos y seguir escalando”.
La cultura de Gregg Berhalter en Chicago
Incluso en enfrentamientos que parecían controlados, su mano se dejó sentir. En la Lamar Hunt U.S. Open Cup, cuando el equipo tenía un mal rendimiento al medio tiempo, Berhalter conversó con sus jugadores, cuestionó su entrega y los recargó de energía para que dieran vuelta el partido. “Pregunté si estaban contentos con su actuación; no lo estaban”, recordó el entrenador.
Además, Berhalter ha sido clave en el proceso de reclutar y moldear rostros nuevos para el proyecto. Desde su llegada, clubes y nuevos jugadores destacaron su claridad de ideas, su exigencia táctica y su transparencia al aplicar criterios futbolísticos. Su autoridad creció cuando jugadores vinieron a él con propuestas – por ejemplo, el mediocampista André Franco se acercó al club para expresar su interés de jugar bajo su mando.
Con su liderazgo, Chicago logró su mejor campaña desde 2017 y aseguró su regreso a los Playoffs, una hazaña que parecía esquiva año tras año. El club cerró con 51 puntos (15 victorias, 11 derrotas y 6 empates) para colocarse en el octavo puesto del Este.
Lo que otros entrenadores no pudieron construir en años, Berhalter lo ha reorganizado con visión a largo plazo. En menos de una temporada, transformó frustración en esperanza, reconstruyó la identidad del equipo y brindó a la afición algo que no vivía en mucho tiempo: ilusión real. Ahora, el Fire regresa a octubre con un técnico que escribió su nombre en el nuevo capítulo del club.

