El 1-1 en la ida de la semifinal del Apertura 2025 dejó a Tigres con la sensación de haber dejado escapar una victoria, pero también con la convicción de que la eliminatoria sigue inclinada a su favor. En un duelo disputado en el Estadio Olímpico Universitario, Cruz Azul pegó primero y los felinos respondieron con carácter para igualar y conservar la ventaja por mejor posición en la tabla. Ahora, todo se definirá el sábado en El Volcán, donde el equipo regiomontano no ha perdido en esta Liguilla.
Al término del encuentro, Guido Pizarro subrayó que el trámite del juego estuvo marcado por la paridad y el orden táctico, pero que su equipo generó las opciones más claras. “Nos pudimos llevar algo más. Me gustó mucho el equipo, tuvimos ocasiones claras y entendimos de qué manera jugar”, señaló el técnico de Tigres, tranquilo pese a la presión de una semifinal. Para el entrenador, el resultado como visitante, aun con margen para haber ganado, representa una ligera ventaja en el global.
Pizarro insistió en que el plan de partido funcionó en la mayoría de fases, aunque reconoció que faltó precisión en el último toque. Cruz Azul apostó por atacar con centros y aprovechar segundas jugadas, mientras que Tigres encontró espacios a la espalda de la defensa celeste y obligó a trabajar a Kevin Mier. La lectura del estratega es clara: su equipo supo competir en un contexto complejo y llega con argumentos futbolísticos sólidos a la vuelta.
El técnico también puso en contexto el desgaste acumulado por su plantel, que viene de una Liguilla exigente y de una recta final de fase regular muy apretada. “El esfuerzo del otro día fue alto. Hay sistemas por emparejar, pero el equipo me gustó. Nico tiene una molestia, se le puso dura la pierna”, explicó sobre la salida de Nicolás Ibáñez en el primer tiempo, decisión que respondió más a la precaución que a un cambio táctico.
El Volcán, la afición y un mensaje directo rumbo a la vuelta
De cara al choque definitivo, Pizarro dejó claro que Tigres se apoyará en su fortaleza como local y en el empuje de la afición. “Confío mucho en mis jugadores. Tendremos que hacer un gran partido en nuestro campo y con nuestra gente. La afición nos va a acompañar y confío en la fuerza que tenemos para estar en la final”, afirmó el técnico, que desde marzo dio el salto del vestuario a la zona técnica tras la salida de Veljko Paunović.
El entrenador también fue cuestionado por las constantes pausas y manejo de tiempos de algunos de sus jugadores durante el partido. Su respuesta fue directa y defendió la propuesta de su equipo. “La verdad que no coincido con vos. Me quedo con el gran trabajo del equipo. Fue un partido táctico, con llegadas claras y la actitud que buscamos”, apuntó, dejando entrever que, para él, la gestión del ritmo forma parte del oficio en una serie tan apretada.
El panorama para la vuelta es claro: a Cruz Azul solo le sirve ganar en el Estadio Universitario, mientras que a Tigres le basta un empate para avanzar gracias a su mejor ubicación en la fase regular. La Máquina llega con la carga de haber eliminado a Chivas en una serie dramática y con la obligación de mostrar más profundidad ofensiva que en la Ida, donde generó poco más allá de centros y pelotas detenidas. Los felinos, por su parte, buscan combinar solidez defensiva con la pegada de su ataque para no depender únicamente del criterio de desempate.
Antes de dejar la sala de prensa, Pizarro reforzó el mensaje de confianza hacia su vestuario, convencido de que repetir el nivel mostrado en Ciudad Universitaria bastará para sellar el pase. “Hicimos un gran partido. Tendremos que hacer lo mismo. La afición nos va a acompañar. Confío en la fuerza”, remató el técnico, alineado con la historia reciente de un club acostumbrado a aparecer en las citas grandes. El sábado, El Volcán y su gente dictarán sentencia sobre si esa confianza alcanza para volver a una Final de Liga MX.

