La selección de Noruega volvió a demostrar que es una máquina imparable en las eliminatorias rumbo al Mundial 2026. Con un hat-trick de Erling Haaland, el conjunto nórdico goleó 5-0 a Israel y mantiene su paso perfecto: seis partidos, seis victorias, 29 goles a favor y apenas tres en contra. El delantero del Manchester City sigue siendo el alma, el motor y el símbolo de una generación dorada que sueña con regresar a una Copa del Mundo tras más de dos décadas de ausencia.
El dominio de Noruega fue total desde el primer minuto. El equipo dirigido por Ståle Solbakken impuso un ritmo arrollador, con un ataque que no dio respiro. Haaland abrió el marcador al 27’, repitió al 63’ y selló su triplete al 72’, demostrando por qué es considerado uno de los mejores definidores del planeta. A su lado, Alexander Sørloth y Oscar Bobb se encargaron de generar el caos en la defensa rival, mientras que el mediocampo comandado por Sander Berge manejó el partido con autoridad.
El primer tanto llegó tras una jugada colectiva que terminó con Haaland anticipando al arquero con un cabezazo letal. En el segundo, aprovechó un rebote en el área para fusilar con su pierna izquierda. El tercero fue puro instinto: un movimiento corto en el área chica, giro y definición sin mirar. Cada gol reafirmó que el atacante noruego no necesita muchas oportunidades para marcar la diferencia.
Con esta victoria, Noruega suma 18 puntos en seis fechas, consolidándose como líder absoluto del Grupo I. Detrás aparece Italia con 12 puntos, pero con un partido menos, mientras que Israel queda relegado en la tercera posición. La diferencia de goles (+26) refleja el poder ofensivo de un equipo que parece cada vez más sincronizado y que juega de memoria.
Haaland, el arma más letal del norte de Europa
El rendimiento de Haaland es simplemente devastador. En estas eliminatorias ya acumula nueve goles, encabezando la tabla de máximos anotadores. Su conexión con Sørloth y Bobb ha transformado a Noruega en una selección temida.
Además, su liderazgo en el vestuario ha crecido notablemente; ya no solo brilla por sus goles, sino también por su capacidad de empujar al grupo en cada partido.
El técnico Solbakken ha sabido rodearlo con jugadores que entienden su juego: extremos rápidos, mediocampistas que lo abastecen constantemente y una defensa sólida que le da libertad total en ataque. Noruega no solo gana, convence. Haaland encarna el espíritu de un país que sueña con volver al Mundial, y si mantiene este ritmo, ese sueño está cada vez más cerca.
Con su potencia, frialdad y hambre de gol, Erling Haaland se ha convertido en el rostro del proyecto noruego. A este paso, no solo llevará a su selección al Mundial, sino que podría romper todos los récords de las eliminatorias. Noruega ya no es una sorpresa: es una realidad, y tiene nombre y apellido.

