El cierre de las Eliminatorias de Concacaf dejó una postal inesperada. Haití regresó a la Copa del Mundo después de más de 50 años. El responsable de esta hazaña tiene nombre y apellido y es Johny Placide. El arquero, recordado en México por noches que marcaron cicatrices profundas, completó una clasificación épica que contrastó con la eliminación de la Costa Rica dirigida por Miguel Herrera.
Placide volvió a aparecer en el momento decisivo. Con una actuación monumental y seis atajadas clave, comandó la victoria de Haití sobre Costa Rica en el penúltimo duelo de la eliminatoria. Ese triunfo, sumado a los resultados finales, selló el boleto haitiano al Mundial 2026 y dejó fuera al conjunto tico, que sufrió otro capítulo doloroso a manos del portero nacido en Francia.
La figura de Placide dejó huella en el fútbol mexicano desde hace más de 15 años. El 16 de marzo de 2008 se convirtió en pesadilla para el Tri preolímpico de Hugo Sánchez. Aquella noche en Carson, California, el guardameta frustró cada intento mexicano y provocó la eliminación rumbo a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Esa caída terminó con el proyecto de Hugo al frente de la Selección Mexicana.
Los ecos de ese episodio regresaron esta semana. Placide influyó directamente en el sueño mundialista de Miguel Herrera, quien buscaba llevar a Costa Rica al Mundial 2026. El arquero respondió otra vez con liderazgo, reflejos y un partido que lo colocó como figura absoluta para Haití y como verdugo para un técnico mexicano más.
Un regreso histórico para Haití y un nombre que reaparece en Concacaf
Haití celebró una clasificación que parecía imposible. El equipo vivió eliminatorias llenas de tensión, esfuerzo y momentos de riesgo, pero encontró en Placide la voz de experiencia que sostuvo al grupo. Su influencia no solo fue futbolística: también inspiró emocionalmente a una selección que soñó grande y lo cumplió.
Costa Rica, por su parte, terminó con frustración y un diagnóstico complicado. La derrota contra Haití golpeó el proyecto de Herrera, que no encontró cómo vulnerar al arquero que ya lo había marcado en el pasado.
Placide escribió otro capítulo en su historia dentro de Concacaf: verdugo de México en 2008, figura ante Costa Rica en 2025 y líder de una Haití que vuelve al Mundial después de más de medio siglo. Una carrera que dejó marcas y un nombre que regresó para definir el destino de toda una eliminatoria.

