Mauricio Pochettino dejó una declaración contundente después de la victoria 5–1 del USMNT sobre Uruguay. El entrenador argentino recalcó que en su selección no importa la liga en la que jueguen los futbolistas, sino el rendimiento y el esfuerzo. Lo hizo tras un partido donde Estados Unidos mostró amplitud, variantes y autoridad con un once lleno de cambios.
Pochettino realizó nueve modificaciones respecto al encuentro contra Paraguay y aun así su equipo dominó la noche. Alex Freeman firmó sus dos primeros goles con la selección mayor, Sebastian Berhalter abrió el marcador con una definición brillante y Diego Luna y Tanner Tessmann completaron la goleada en Tampa. Las figuras del fin de semana como Folarin Balogun, Giovanni Reyna y Max Arfsten también habían destacado días antes.
Pochettino también subrayó el respeto que merece cada integrante del plantel. “Es muy irrespetuoso hablar así. Hay que darle crédito a todos los muchachos. Lo que realmente valoro es cómo el equipo empieza a conectarse. Eso es lo más importante”, añadió.
La selección estadounidense impuso ritmo desde el primer tiempo y no soltó el control del partido. Uruguay marcó antes del descanso, pero vivió su derrota más dura en la era Bielsa y encajó cuatro o más goles por primera vez desde 2021. Incluso los cambios de Pochettino influyeron, con Reyna asistiendo a Tessmann para su primer gol internacional.
Estados Unidos cierra el año con confianza y mira al 2026 con ambición
Estados Unidos sumó su undécima victoria del año y firmó la mayor diferencia de goles ante un rival de Conmebol en su historia. El equipo mostró amplitud táctica, profundidad en el plantel y crecimiento colectivo a pocos meses de definir la lista para el Mundial.
El siguiente reto llegará en marzo, la última ventana antes de anunciar la convocatoria para el Mundial. Portugal sería uno de los rivales, mientras el segundo aún no se confirma. Será el último examen antes de decidir los nombres definitivos.
Pochettino analizó el cierre del año con satisfacción. Reconoce avances claros en su proyecto, pero también señala que el equipo debe sostener la mentalidad y elevar el nivel rumbo al 2026. Estados Unidos cerró 2025 con señales fuertes: compite, mejora y suma convicción en el camino hacia su Mundial.

