La final de la Supercopa de Brasil entre Flamengo y Corinthians se volvió un episodio insólito en el mundo del fútbol cuando el árbitro expulsó a Jorge Carrascal justo antes de que comenzara el segundo tiempo, por una falta ocurrida en el primer tiempo y revisada fuera de tiempo.
La jugada que desencadenó la decisión fue un codazo de Carrascal a Breno Bidon que inicialmente no fue sancionado por el árbitro ni revisado de inmediato por el VAR. Sin embargo, durante el descanso, el equipo arbitral decidió analizar la acción y sancionarla con roja directa, notificando al jugador cuando ya estaba listo para volver al campo.
La decisión causó confusión y reclamos de jugadores y cuerpo técnico de Flamengo, pues nunca se había visto una expulsión comunicada antes del inicio de la segunda mitad por una acción del periodo anterior.
Corinthians aprovechó la ventaja numérica y se impuso 2-0 con goles de Gabriel Paulista y Yuri Alberto, quedándose con el título de la Supercopa.
Más allá del resultado, la jugada abrió un debate sobre el uso del VAR y los tiempos de revisión, y promete convertirse en uno de los momentos más comentados de la temporada en Brasil.

