Guillermo Ochoa fue protagonista en el derbi de Limassol, donde el AEL logró una valiosa remontada 2-1 frente al Aris, en un partido cargado de intensidad, roces y mucha presión desde las tribunas.
El conjunto local se fue abajo en el marcador tras un disparo que Memo alcanzó a desviar, pero cuyo rebote terminó en el fondo de la red. A pesar del golpe, el arquero mexicano mantuvo la calma y evitó que la desventaja fuera mayor con intervenciones clave.
Para la segunda mitad, el AEL cambió la cara. Luther Singh empató el partido y, minutos después, Zakaria Sawo firmó la remontada, desatando la euforia en el estadio y devolviendo la confianza a un equipo que venía de resultados complicados.
Ochoa siguió siendo exigido en los minutos finales, respondiendo con seguridad en un duelo que se volvió cada vez más físico y cerrado, confirmando su liderazgo bajo los tres postes.
Memo Ochoa, clave en un triunfo con sabor especial
Este triunfo no solo significó tres puntos importantes, sino que también rompió una mala racha del AEL ante el Aris, uno de sus rivales directos, manteniendo vivas sus aspiraciones de pelear en la parte alta de la tabla.
Guillermo Ochoa continúa consolidándose como pieza fundamental del equipo chipriota, demostrando que su experiencia sigue marcando diferencia incluso en partidos de máxima exigencia.

