Lionel Messi volverá a vestir la camiseta de Argentina este lunes cuando la campeona del mundo enfrente a Puerto Rico en un amistoso internacional en el Soldier Field de Chicago. El encuentro marcará la primera presentación de la Albiceleste en Estados Unidos desde su clasificación al Mundial 2026 y servirá como preparación para los próximos compromisos oficiales.
El partido ha despertado gran expectativa entre los aficionados argentinos en Norteamérica, especialmente tras la confirmación de que Messi estará disponible desde el inicio. El astro del Inter Miami se incorporó a la concentración el lunes y ha entrenado con normalidad bajo las órdenes de Lionel Scaloni.
Para Argentina, el duelo representa una oportunidad de mantener ritmo competitivo y ajustar detalles tácticos antes de las Eliminatorias sudamericanas de noviembre. Scaloni anunció que planea probar una alineación mixta, con varios titulares junto a jóvenes que buscan un lugar en la lista definitiva rumbo a 2026.
Entre los convocados destacan Julián Álvarez, Enzo Fernández, y Nicolás Tagliafico, además del regreso del arquero Emiliano “Dibu” Martínez. Scaloni no contará con los lesionados Exequiel Palacios, Thiago Almada y Facundo Medina.
Puerto Rico empieza su historia
Del otro lado, Puerto Rico llega con la ilusión de medirse a uno de los mejores equipos del planeta. Bajo el mando de Charlie Trout, la selección caribeña considera el amistoso un paso fundamental en su proceso de crecimiento dentro de la CONCACAF. “Jugar contra Argentina es un sueño. Queremos competir con respeto y demostrar nuestro avance”, dijo Trout antes del viaje.
El conjunto puertorriqueño combina jugadores locales y futbolistas formados en academias de Estados Unidos. Nombres como Wilfredo Rivera destacan entre los jóvenes que buscan consolidarse en el ámbito internacional. Aun sabiendo que el desafío es enorme, Trout insistió en que su equipo “no viene a mirar, sino a aprender en el campo”.
En la previa, los boletos se agotaron en menos de 48 horas, con una asistencia estimada de más de 61 mil personas. Argentina jugó en Chicago el año pasado en un amistoso contra Ecuador que terminó en victoria de 1-0 con Ángel Di María como protagonista.
Para la Albiceleste, el encuentro es tanto una celebración como una evaluación. Messi, quien cumplirá 39 años durante el Mundial, continúa como el faro del equipo y su presencia sigue atrayendo multitudes. Puerto Rico, mientras tanto, vivirá una noche histórica que podría marcar un antes y un después para su fútbol.

