Marcelo Bielsa cuestionó que la Liga MX siga sin ascenso y descenso, al considerar que ese formato limita la competitividad y la tensión deportiva que potencia a jugadores y clubes. El técnico de Uruguay habló en la antesala del amistoso ante México y puso el tema en la agenda. Sus declaraciones coincidieron con notas locales que retomaron su postura.
El entrenador argentino señaló que los torneos abiertos obligan a elevar estándares cada fin de semana. Para Bielsa, la amenaza de perder la categoría y la opción de ascender son motores naturales de mejora. El marco regulatorio mexicano, recordó, sigue en revisión para un eventual retorno del sistema.
En paralelo, Bielsa elogió la infraestructura y la organización del fútbol mexicano. Calificó a la Liga MX como “estructuralmente asombrosa” por la calidad de estadios, centros de entrenamiento y la logística competitiva. También destacó la pasión del público en distintas plazas del país.
El contexto institucional ayuda a dimensionar el comentario. En septiembre, el TAS respaldó que el regreso de ascenso/descenso quede pospuesto hasta 2026–27, al rechazar una apelación de clubes de Expansión. El fallo mantuvo el statu quo y prolongó el debate.
Bielsa hizo además un guiño al trabajo de Javier Aguirre en formación y gestión de grupos. Señaló que perfiles con esos valores mejoran el ecosistema donde participan. A su juicio, cuando referentes con esa línea triunfan, “al fútbol le hace bien”.
Sus palabras llegan con Uruguay afinando detalles para enfrentar a México en Fecha FIFA. El técnico utilizó la rueda de prensa para hablar de modelo de competencia y desarrollo, más allá del partido. El interés por la Liga MX, dijo, es constante por su peso regional.
La posición de Bielsa reaviva una conversación que atraviesa a directivos y aficionados. Para unos, la estabilidad financiera sin descenso ordena proyectos; para otros, resta estímulos deportivos esenciales. El calendario hacia 2026–27 será decisivo para cerrar un formato.
En síntesis, Bielsa dejó un doble mensaje: más competencia con el regreso del ascenso/descenso y reconocimiento a la infraestructura mexicana. La combinación, sugiere, puede impulsar talento local y elevar el listón del torneo. El balón, ahora, está en la cancha de los dueños y la FMF.

