El Mundial 2026 sigue generando polémicas fuera de la cancha. En esta ocasión, el Estadio Azteca —recientemente renombrado como Estadio Banorte— ha sido demandado penalmente por un grupo de propietarios de palcos, quienes acusan al recinto de violar sus contratos y restringir el acceso a sus localidades durante la próxima Copa del Mundo.
De acuerdo con información de ESPN, la denuncia fue presentada el pasado 17 de septiembre ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México por los llamados “tenedores de palcos”. La queja se centra en las nuevas condiciones impuestas tanto por la FIFA como por la administración del estadio, que exigirían a los propietarios cumplir con un prerregistro y pagar sumas elevadas para poder disfrutar de sus espacios durante el torneo.
El abogado Javier Coello Trejo, representante de los denunciantes, explicó que la acción legal no busca tipificar delitos de inmediato, sino que la fiscalía investigue posibles abusos. “El Estadio Azteca está violando derechos de mis clientes y abusando de lo que no es suyo. No denuncio delitos, denuncio hechos, y que el Ministerio Público determine si existe un delito”, declaró el jurista.
Según la televisora, las medidas que generaron molestia incluyen un prerregistro obligatorio que vencía el 26 de septiembre de 2025 y un paquete de alimentos con un costo de hasta 10 mil 500 dólares por partido, condición indispensable para poder consumir dentro de los palcos. Para los propietarios, estas exigencias representan un abuso que no tiene precedentes en los mundiales anteriores organizados en México.
Contratos a 99 años y un acuerdo cuestionado
El conflicto adquiere mayor relevancia porque los contratos originales de los palcohabientes, firmados desde 1966, establecen que los propietarios tienen acceso garantizado a sus localidades durante 99 años, además de derechos como introducir sus propios alimentos y contar con hasta dos cajones de estacionamiento. En ese sentido, los denunciantes consideran que la administración del recinto está incumpliendo con obligaciones históricas.
Cabe recordar que el pasado 10 de septiembre, el Estadio Banorte anunció un acuerdo con FIFA para asegurar que los titulares de palcos y plateas pudieran utilizar sus espacios en el Mundial 2026. Sin embargo, este acceso estaría condicionado al cumplimiento de los requisitos mencionados, algo que los dueños consideran inaceptable.
“Lo único que pedimos es que se nos permita entrar a lo que es nuestro, usar nuestros cajones de estacionamiento y que se explique por qué se firmó un convenio sin nuestra autorización. Eso es un abuso de confianza”, insistió el abogado Coello Trejo.
La polémica llega en un momento delicado, pues el Estadio Azteca será una de las sedes principales del Mundial 2026, albergando partidos inaugurales y fases decisivas. Su condición de recinto histórico —sede de tres Copas del Mundo— lo coloca en el centro de la atención internacional.
Por ahora, la Fiscalía deberá determinar si existen elementos para proceder legalmente. Mientras tanto, los palcohabientes buscan defender lo que consideran un derecho adquirido y advierten que no permitirán que se limite su acceso durante el torneo más importante del planeta.

