El partido entre Sparta Rotterdam y Feyenoord dejó un marcador frenético de 4-3, pero la imagen que se robó la noche fue la espectacular chilena de Shaqueel van Persie, hijo del entrenador Robin van Persie, una acción que levantó al estadio y se convirtió en el momento más destacado del encuentro.
El Feyenoord llegó al tramo final del partido cuesta arriba, tras los goles de Joshua Kitolano, Mitchell van Bergen y Shunsuke Mito, que pusieron contra las cuerdas al conjunto visitante.
Con el equipo necesitado de reacción, Van Persie decidió dar ingreso a su hijo a mitad del segundo tiempo. Poco después, Hwang In-beom recortó distancias, y el Feyenoord comenzó a creer en la remontada.
Fue entonces cuando Shaqueel apareció. Primero, con un toque sutil dentro del área para marcar el 3-2 y devolver la ilusión. Minutos más tarde, protagonizó la jugada que acaparó todos los reflectores.
Una chilena que se roba la escena
Shaqueel van Persie intentó una chilena espectacular dentro del área, un gesto técnico que recordó inevitablemente al estilo de su padre y que provocó la ovación del público, además de una reacción visible de orgullo en el banquillo del Feyenoord.
Aunque la jugada no terminó en gol, el impacto fue inmediato. La chilena se convirtió en el símbolo del carácter y la personalidad del joven delantero, que volvió a demostrar por qué su presencia genera expectativas, pese a las críticas que rodean su convocatoria.
El esfuerzo no alcanzó para evitar la derrota. En el tiempo añadido, Kitolano firmó su segundo tanto y sentenció el 4-3 definitivo, dejando al Feyenoord con seis partidos consecutivos sin ganar en todas las competiciones.
Más allá del resultado, la noche dejó una postal clara, la chilena de Shaqueel van Persie, una acción que refuerza la confianza de su padre en él y que confirma que el joven atacante empieza a escribir su propia historia, incluso en medio de una racha complicada para su equipo.

