El FC Copenhague confirmó el peor escenario: Rodrigo Huescas deberá pasar por el quirófano y afrontará una rehabilitación prolongada. Tras los estudios realizados en la capital danesa, el lateral mexicano estará “como mínimo” fuera por el resto del curso 2025-26.
La lesión se produjo el 1 de octubre en Bakú, apenas a los 13 minutos del duelo de Champions ante el Qarabag. Huescas cayó al césped y salió en camilla; las primeras imágenes ya encendían las alarmas por la forma del gesto, y el diagnóstico posterior confirmó una lesión de gravedad que exige cirugía.
Más allá del parte médico, el contexto ayuda a entender la dimensión del golpe para el campeón danés. Huescas, convertido por Jacob Neestrup en carrilero derecho con vuelo, venía siendo titular en Europa, además de acumular rodaje en clasificatorias continentales y Superliga. Su mezcla de ida y vuelta, agresividad en el duelo y producción ofensiva había elevado el techo atlético del costado derecho de FCK.
El enfado en el vestuario del Copenhague fue palpable. El portero Dominik Kotarski señaló directamente el estado del terreno en el Tofiq Bahramov Stadium como factor detonante de la lesión del mexicano. La descripción coincide con lo observado a simple vista: un apoyo traicionero, pie atorado y palanca en la articulación.
El propio Neestrup, cauto al principio, dejó entrever la dureza del pronóstico al calificar el episodio como “muy probablemente una catástrofe personal” para un futbolista que venía cuajando una gran temporada y que miraba al Mundial de 2026. Hoy, con la confirmación del club, ese pesimismo adquiere forma: la baja se extenderá al menos hasta el cierre del curso, con un proceso de recuperación que, dependiendo del tipo de reparación ligamentaria, puede empujar el retorno hacia el segundo semestre de 2026.
Remplazos para Huescas en Copenhague
Para el Copenhague, la pregunta táctica es inmediata: ¿quién cubre el hueco? Con Kevin Diks ya fuera del club y Elias Jelert cedido esta temporada al Southampton, gana enteros la vía interna con especialistas como Giorgi Gocholeishvili o soluciones híbridas. Sea cual sea el parche, el equipo pierde profundidad en un costado clave justo cuando aprietan calendario y exigencia.
En la esfera del Tri, el golpe también es serio. Huescas se había abierto paso en las convocatorias absolutas y ofrecía un perfil moderno de lateral/carrilero que escasea: intensidad para presionar alto, zancada para corregir largo y lectura para aparecer por dentro. Si el postoperatorio confirma plazos de 8-10 meses, la Selección tendrá que reconfigurar su banda derecha pensando en 2026.
En lo humano, queda la estampa de un futbolista de 22 años que había encadenado meses de progreso sostenido en Europa y que ahora deberá transitar una de las pruebas más duras de su carrera. En lo deportivo, Copenhague y México pierden a un lateral en crecimiento en el peor momento. El camino de regreso empieza en el quirófano; el resto dependerá de paciencia, trabajo y confianza.

