El Estadio Banorte, antes conocido como Estadio Azteca, será una de las sedes principales del Mundial 2026. En el Coloso de Santa Úrsula se disputarán cinco partidos, incluida la inauguración del torneo, y aunque los dueños de palcos y plateas podrán acceder de manera gratuita a sus espacios, la experiencia mundialista tendrá un costo elevado: los paquetes de alimentos y bebidas disponibles alcanzan cifras millonarias.
Tras meses de incertidumbre y negociaciones con FIFA, se confirmó que los palcohabientes mantendrán su derecho de ingreso sin necesidad de comprar boletos adicionales. Sin embargo, la organización estableció que todo consumo deberá realizarse a través de los paquetes de hospitalidad ofrecidos por el recinto, con precios que superan los 190 mil pesos mexicanos por encuentro.
El paquete básico tiene un costo de 10 mil 560 dólares más IVA, lo que equivale a poco más de 193 mil pesos. Este plan está diseñado para 12 personas y contempla una dotación limitada de alimentos y bebidas. Entre lo incluido se encuentran hamburguesas, hot dogs, boneless, además de 12 bolsas de papas de 170 gramos, 12 bolsas de cacahuates de 150 gramos, 24 cervezas, 24 refrescos, 24 botellas de agua y varias botellas de licor.
Para quienes deseen una experiencia más completa, existe el paquete premium, cuyo precio asciende a 15 mil dólares más IVA, es decir, cerca de 275 mil pesos mexicanos. Este plan agrega productos de mayor calidad, como tablas de quesos y carnes frías, ensaladas, crudités y un mayor número de botellas de bebidas alcohólicas.
Una experiencia que puede superar el millón de pesos
Aunque el acceso al palco no tiene costo adicional, el gasto en alimentos y bebidas se vuelve considerable al multiplicar los precios por la cantidad de partidos que se jugarán en el recinto. En el caso del paquete básico, asistir a los cinco encuentros podría representar más de 965 mil pesos, mientras que optar por el premium llevaría la cifra a casi 1.4 millones de pesos.
Además, las condiciones establecen que los precios podrán incrementarse después del 31 de diciembre de 2025, lo que podría elevar todavía más la inversión para quienes quieran garantizar el servicio durante todo el torneo. El número de invitados por palco también influirá en el costo final, ya que cada espacio tiene particularidades distintas.
La noticia ha generado controversia, pues si bien los palcohabientes habían logrado mantener el derecho a ocupar sus espacios tras acuerdos con FIFA y la administración del estadio, ahora se enfrentan a un gasto obligatorio que no existía en ediciones anteriores de la Copa del Mundo en México.
Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, el Estadio Banorte vuelve a estar en el centro de la polémica, esta vez por el costo de disfrutar un evento histórico desde la comodidad de sus palcos. Una experiencia exclusiva, pero que requerirá de un desembolso que rebasa las posibilidades de muchos, incluso de quienes ya habían invertido en esos espacios desde hace décadas.

