-
-
Escrito por
Michel Kuri
Marcelo Gallardo aparece como uno de los nombres que más fuerza ha tomado para llegar al banquillo del América. Tras su salida de River Plate, el estratega argentino se convirtió en un candidato atractivo en medio del debate que rodea el futuro de André Jardine.
El ‘Muñeco’ representa jerarquía, experiencia internacional y una mentalidad ganadora que seduce a cualquier directiva. Su trayectoria en Sudamérica lo coloca como uno de los entrenadores más cotizados del continente, y eso lo mete en la conversación cada vez que un grande busca técnico.
Un mensaje de Marcelo Gallardo para todos los hinchas de River 🤍❤️🤍 pic.twitter.com/byDSJdcnOY
— River Plate (@RiverPlate) February 24, 2026
En Coapa, el presente deportivo ha generado cuestionamientos. América cerró 2025 sin títulos y arrancó el Clausura 2026 con irregularidad, lo que abrió la puerta a especulaciones sobre posibles cambios en el proyecto.
Aunque Jardine logró un histórico tricampeonato en sus primeros torneos, los resultados recientes obligan a la directiva a analizar escenarios. En ese contexto, el nombre de Gallardo comenzó a circular con fuerza entre versiones periodísticas.
El alto costo que aleja a Gallardo del Nido
El principal obstáculo no es deportivo, es económico. Percibe alrededor de ocho millones de dólares anuales, una cifra que se ubica muy por encima del salario actual de André Jardine.
El brasileño cobra cerca de 1.7 millones por temporada, por lo que contratar al argentino implicaría multiplicar el presupuesto destinado al cuerpo técnico. Esa diferencia complica cualquier intento real por llevarlo a Coapa.
Entrenamiento vespertino en Coapa. A trabajar duro para lo que viene. 🦅 pic.twitter.com/OXPHqGLlrv
— Club América (@ClubAmerica) March 6, 2026
Mientras los rumores crecen, la directiva mantiene la atención en la Concacaf Champions Cup y en el desempeño inmediato del equipo. Los resultados definirán el rumbo del proyecto.
Por ahora, Gallardo se mantiene como una opción atractiva en el papel, pero distante en lo financiero. En América, la decisión final dependerá del rendimiento dentro de la cancha.

